El respeto por las creaciones de la naturaleza está escrito en la sangre de los pueblos,
es así que las raíces profundas del movimiento ecológico se hunden en nuestra cosmovisión.

domingo, 12 de enero de 2014

Monsanto pretende cultivar en Uruguay marihuana genéticamente modificada

La multinacional Monsanto busca patentar una nueva semilla de cáñamo transgénico para su cultivo en Uruguay. A su vez, la fundación Open Society y el grupo Drug Policy Alliance (DPA) planean comercializar dicha marihuana bajo una marca propia.

Una persona física está detrás de las dos organizaciones no gubernamentales y se encuentra también entre los accionistas de Monsanto. Se trata del multimillonario estadounidense George Soros. Según el proyecto mediático AreaX, sobre él recaen las sospechas de haber impulsado un 'lobby' por la despenalización del cannabis en el país sudamericano que anticipó la decisión al respecto de las autoridades nacionales.

El 'lobby' es denunciado en la televisión uruguaya y por muchos blogueros desde hace meses. Los medios de información citaron incluso el costo de la campaña televisiva a favor de la "regulación responsable" de la marihuana en Uruguay, que era de unos 100.000 dólares.

Según los críticos, el objetivo tanto de Monsanto como de los dos organismos fundados por el famoso inversionista de origen húngaro es fundar un nuevo mercado regulado por sus propios intereses.

Entre las explicaciones existentes del interés especial por el nuevo producto por parte de la empresa especializada en semillas transgénicas prevalece la que relaciona los planes de la multinacional con el desarrollo de la marihuana medicinal. Los híbridos genéticamente modificados de cáñamo podrían producir más sustancias activas, creen los expertos. Con el tiempo podrían patentar y comercializar como fármacos, aprovechando su condición monopolista.

Pese a la polémica al respecto, el uso de la marihuana con fines medicinales se extiende por distintos países del mundo. Hace pocos días la industria farmacéutica de Francia lanzó un medicamento a base de cannabinoides. La misma clase de compuestos orgánicos forma parte de decenas de medicinas, cremas y aditivos alimentarios fabricados en la República Checa.

Canadá destaca como el mercado potencial más grande del cannabis genéticamente modificado (OGM). El Gobierno canadiense se puso en contacto con Montevideo para estudiar la posibilidad de comprarle marihuana poco después de que el país sudamericano aprobara la venta y distribución del cannabis en su territorio.

La mentira de la Coca Cola saludable por contener Stevia en sus ingredientes

Stevia, es un edulcorante natural derivado de una especie de plantas nativas de América del Sur, América Central y México, más dulce que el azúcar y sin calorías. "Coca Cola Life tendrá la mitad de calorías que la Coca-Cola regular", anuncia la corporación estrechamente ligada a Monsanto. Suponiendo que Coca Cola dice la verdad en cuanto a reemplazar los edulcorantes cancerígenos artificiales por stevia (¿transgénica?), el cambio es insignificante porque los demás componentes dañinos de sus gaseosas siguen presentes
Además de ser un jarabe de maíz transgénico inductor de Cáncer, Autismo, Enfermedades gastrointestinales como inflamación intestinal, diarrea crónica, colitis y enfermedad de Crohn, Obesidad, Alergias, Enfermedad cardiovascular, Depresión, Esterilidad, Alzheimer, Enfermedad de Parkinson, Esclerosis múltiple, y ALS (Ver evidencia científica), la Coca Cola regular tiene otros ingredientes dañinos. He aquí un desglose de algunos de los peores:
• Aspartamo: Este producto químico se utiliza como sustituto del azúcar. Produce más de 92 efectos negativos para la salud incluyendo tumores cerebrales, malformaciones congénitas, diabetes, trastornos emocionales y epilepsia / convulsiones.
• El acesulfame-K: Otro edulcorante artificial cuyas pruebas de seguridad son escasas, muchos estudios muestran que el aditivo causa cáncer.
• Splenda: un edulcorante artificial que puede destruir hasta el 50 por ciento de las bacterias intestinales que son necesarias para mantener el equilibrio general del cuerpo humano.
Gracias al trabajo incansable de medios independientes como BWN Patagonia [1] [2] [3] y BWN Argentina [1] [2] [3] [4] que expusieron la verdad sobre este producto, Coca-Cola anunció el miércoles sus planes para vender la primera gaseosa endulzada con stevia, llamada Coca-Cola Life, en Argentina a partir de esta semana.
Stevia, es un edulcorante natural derivado de una especie de plantas nativas de América del Sur, América Central y México, más dulce que el azúcar y sin calorías. "Coca Cola Life tendrá la mitad de calorías que la Coca-Cola regular", anuncia la corporación estrechamente ligada a Monsanto. Esta propaganda llega meses después de un anuncio anterior, cuando la corporación informó que iba a fabricar Sprite con stevia en el Reino Unido. Casi al mismo tiempo, Coca Cola Inglaterra publicó un anuncio de televisión anti-obesidad.

viernes, 10 de enero de 2014

La "manía" por el crecimiento, Herman Daly, Economista Ecológico


“Habría tantas oportunidades para perfeccionar el arte de vivir -decía Mill- si las mentes dejasen de enfrascarse en el arte de medrar”
Malthus criticaba a los economistas por no considerar el crecimiento de la población, Marx, por omitir la desigualdad y la lucha de clases y Keynes por ignorar la incertidumbre ante el futuro y la posibilidad de una insuficiente demanda agregada para generar pleno empleo. Los nuevos economistas se han esforzado por subsanar las deficiencias señaladas por esos críticos.

En todos los casos la solución ha sido la misma: propugnar por un mayor crecimiento económico. A los maltusianos y neomalthusianos, los economistas responden que “los países ricos tienen tasas de natalidad más bajas que los pobres, por lo tanto, el problema demográfico se resolvería automáticamente mediante un mayor crecimiento económico en los países en desarrollo, a partir de que los ricos les proporcionen mercados más grandes para la exportación y mayor capital para la inversión”.

A los marxistas y neomarxistas, los economistas responden que “la pobreza desaparecería con un mayor crecimiento; si los pobres mejoraran en términos absolutos sería suficiente y no debe envidiarse la posición relativa de los ricos. La desigualdad no justifica la lucha de clases, pues ofrece incentivos benéficos para el crecimiento y en ultima instancia para los pobres. Una marea ascendente eleva a todas las embarcaciones, ya sean lanchones de basura o barcos de lujo”. Los economistas argumentan, igual que los keynesianos y postkeynesianos, que “el fomento de las inversiones aumentaría la demanda agregada y proporcionaría pleno empleo.

Las inversiones significan crecimiento y mayor capacidad productiva a futuro. Eso es benéfico porque el crecimiento nos hace más ricos, mitiga nuestras angustias e incertidumbres acerca del porvenir, nos alienta a consumir e invertir más, fomenta la confianza, la demanda total y el empleo”.

“Crecimiento no económico”

Ante este formidable consenso que apoya el crecimiento, aparecen ahora los economistas ecológicos que impugnan a los tradicionales. Les critican su “manía” por el crecimiento, es decir, por no tomar en cuenta los límites ambientales y sociales que éste implica. El crecimiento, la panacea del pasado, se está convirtiendo rápidamente en la pandemia del presente.

Los economistas dedican tanta atención al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que lo confunden con “crecimiento económico”, sin admitir la posibilidad de que éste pudiera ser “no económico”, ya que sus costos marginales derivados de los sacrificios ambientales y sociales podrían ser mayores que su valor en términos de los beneficios de la producción. Lo anterior nos haría más pobres y no más ricos, por lo que debería denominarse “crecimiento no económico”.
Tal como lo analiza Manfred Max Neef, existen pruebas empíricas convincentes de que algunos países del Norte entraron ya a una etapa de crecimiento antieconómico. Pero, ¿cómo se puede eliminar la pobreza sino a través del crecimiento? La respuesta es evidente aunque para muchos sea desagradable: mediante la redistribución, el control poblacional y el aumento de la productividad de los recursos naturales. Se considera que los dos primeros factores son políticamente imposibles. El tercero es apoyado hasta que se reconoce que los mayores niveles de productividad, insumos de mano de obra y capital se lograron a través del uso “inconsciente” de recursos.

Esto parece un precio bajo como pago por la reducción de la lucha de clases entre la mano de obra, el capital y la compra de la paz industrial. Pero ese costo aumenta y se transfiere a las generaciones futuras, así como loas demás especies de cuyos hábitats la humanidad se apoderó. Además de emprender los esfuerzos técnicos para aumentar la productividad de los recursos, la reducción de la pobreza requeriría también enfrentar las cuestiones morales relativas a la distribución de los ingresos y el control de la población. La manía por el crecimiento representa el intento de circundar esos problemas morales mediante soluciones técnicas sin tener que examinar de nuevo a Malthus, Marx o Keynes.

El subsistema económico, a medida que crece físicamente, también debe desarrollarse en relación con el ecosistema del cual forma parte. Cuanto más el subsistema se aproxime proporcionalmente al sistema general, mayor debería ser su parecido en cuanto a sus características básicas como la condición finita, el no crecimiento, la delimitación material y la dependencia del flujo solar como su principal fuente de energía. La orientación del progreso económico debería cambiar del crecimiento cuantitativo al cualitativo e iniciar una etapa de desarrollo sostenible, una economía estable o una “condición estacionaria” de la población y el capital, si usamos el concepto clásico de John Stuart Mill.

“La condición estacionaria del capital y de la población -decía- no implica el estado estacionario del mejoramiento humano. Habría tantas oportunidades para todo tipo de mentalidades culturales, para el progreso moral, social, para perfeccionar el arte de vivir si las mentes dejasen de enfrascarse en el arte de medrar”.

La humanidad debería olvidar la manía por el crecimiento y comenzar a considerar la visión de Mill como base del desarrollo sostenible.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

El código alimentario y el pan nuestro de cada día

Mucha gente cree que puede comer lo que quiera, según su apetito y presupuesto. Pero nadie sabe con certeza qué contiene nuestra comida, si hay elementos tóxicos o dañinos para la salud. En este episodio, Daniel Estulin habla de cómo las burocracias gubernamentales, la OMC, el Codex Alimentarius y las multinacionales buscan controlar la calidad y el suministro mundial de alimentos y medicamentos. La humanidad es usada como rata de laboratorio, en un experimento masivo sin control ni norma.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Histórico: Brasil crea el primer refugio gigante para perros y gatos abandonados

Brasil demostró ser un país preocupado por la protección de los animales, prueba de ello es la fundación del primer albergue para perros y gatos abandonados que viven en las calles de ese país.

Las casas no son muy grandes, pero son suficientes para dar a un perro un refugio y un lugar al que llamar hogar, de manera temporal, es de esperar.

El barrio de chabolas en la meridional ciudad brasileña de Caxias do Sul , donde se encuentran las casas de perro, que se llama una favela , como los barrios de chabolas construidas para las personas desplazadas en casi todas las grandes ciudades de Brasil.

Los voluntarios tratan de darles de comer todos los días y llevar agua fresca a los perros, pero esto no es una favela spa para perros. Fue una brillante idea de la sociedad humana sin fines de lucro de la ciudad, Soama , que no podía permitirse el lujo de construir un gran refugio para los perros abandonados de Caxias do Sul. En su lugar, pidieron voluntarios para construir casas individuales, donde actualmente 1.600 perros y 200 gatos llaman hogar.